Un registro público de cómo cada proyecto trata los datos que le confían: fichas clínicas, contratos de funcionarios, compras de clientes. Sin excepciones por ser trabajo propio.
Cada expediente más abajo se mide contra los mismos cuatro puntos — no hay una versión relajada para proyectos internos.
El dato se pide con un propósito declarado, y ese propósito no cambia sin avisar.
Toda acción sobre un dato queda registrada. Nada se borra en silencio.
Cifrado donde el dato es sensible. Acceso limitado a quien lo necesita.
El origen y el uso de cada dato queda documentado, disponible para quien lo pida.